Dormitorio infantil con techo empapelado

Como a la mayoría, el confinamiento me está provocando multitud de emociones y sentimientos encontrados. Paso del optimismo y la esperanza, al vértigo y la preocupación en cuestión de horas. Pero sobre todo, estoy notando un monumental estrés. Por la situación coyuntural, por el descomunal exceso de trabajo y responsabilidad y por la inquietud por el futuro.

Aún así, en estas semanas he podido aprovechar para llevar a cabo algunos proyectitos que tenía pendientes en casa. Uno de ellos ha sido empapelar el techo del dormitorio de mis hijas.

Hace meses me escribieron de Photowall para hacer una colaboración y ha sido algo que he tenido que ir dilatando por falta de tiempo. Ahora, estando en casa, volví a recibir un mensaje y pensé que podría aprovechar estas semanas.

El cuarto de mis hijas es como una cueva. Alargado y estrecho, pero muy luminoso por la enorme ventana y ¡siempre está lleno de cosas! Por más que he intentado vaciarlo, no hay manera. Aunque me gusta que tengan ese espacio despejado para jugar, bailar y hacer lo que quieran, también es cierto que es su pequeño rincón y que son ellas las que deben ir dando forma a su personalidad y su creatividad, así que mientras las cosas estén suficientemente cómodas y despejadas, y se encarguen de ser ordenadas con sus cosas, las dejo que vayan planteando el espacio como quieran.

Tienen tantas cosas (es su dormitorio, cuarto de jugar y zona de trabajo, todo en uno) que había descartado hacía tiempo empapelar las paredes para no abarrotarlo más. Sin embargo, quería suavizar un poco esa sensación de tubo y por eso pensé que pintar o empapelar el techo podía ser una buena opción.

El modelo que elegí de Photowall fue este cielo despejado. Necesitaba un diseño cuyo dibujo se adaptara a la superficie horizontal porque los papeles están diseñados para las paredes verticales. Así que al final opté por el cielo con pájaros.

Fueron tres días de paliza para colocar el papel, pero lo mejor es que pudieron tenerlo durante las semanas que no podíamos salir. El papel es de alta calidad, para encolar en superficie. En la misma web de Photowall podéis adquirir todo el material para instalarlo, con una cola excepcional para mezclar, pincel, espátulas y demás. La instalación ha sido difícil por ser en el techo, pero el material ha funcionado perfectamente, os lo aseguro. Y el papel tiene un acabado tratado que se puede lavar.

Yo, que soy muy partidaria de paredes blancas para poder tratarlas como un lienzo, estoy convencida de que en este caso, es el techo el que requiere tratamiento. ¡Ahora, sólo queda que mis hijas lo sigan disfrutando durante estas semanas tan extrañas!

¡Un abrazo fuerte y no dejéis de cuidaros!

1 Comment
  • L´Alacena
    Posted at 14:36h, 25 junio Responder

    ¡Nos encanta este post! Sin duda, el dormitorio infantil tiene que ser de lo más acogedor y funcional. Nosotros confiamos en el poder de los pequeños elementos y accesorios para crear ambientes acogedores en cualquier estancia. Además, siguen aportando un fin práctico y original.

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