Es una tendencia permanente y una marca de estilo.
Tienen un enorme impacto visual porque condicionan nuestra forma de mirar y ver los objetos, transforman la percepción y modifican las dimensiones.
Sin embargo, precisamente por ese enorme impacto, ¡da miedo jugar con este herramienta en los espacios!
Sin embargo, sin riesgo no hay transformación.
Mantenerse en la línea neutral no nos aporta ningún cambio en el espacio. Lo limpiamos y lo mejoramos, pero no lo transformamos.
¡La premisa es salir de la zona de confort!