El índigo es un color lleno de fuerza y profundidad, que ha existido desde tiempos inmemoriales. Se obtiene de tintes naturales sacados de las plantas de índigo y su presencia ha sido constante en moda y decoración durante siglos. Ahora resurge con fuerza, quizá en contrapartida a los tonos pastel y empolvados, mucho más suaves y delicados. A mí me encanta...