Lo cierto es que aunque no queramos, la Navidad está a la vuelta de la esquina, y en estos casos, ser previsor equivale a ahorrarse disgustos, elegir mejores productos, quitarse trabajo y controlar el presupuesto. Ya sabéis que yo estoy en modo relajación este año, y eso también se refiere al tema de los gastos, por eso me parece importante...