¿No os ha pasado nunca eso de planear un acontecimiento durante mucho tiempo, con toda ilusión puesta y luego cuando ya se ha pasado te quedas con ganas de seguir recordándolo para evitar que el momento se esfume? Recuerdo que me ocurrió con mi boda, estuve meses con el mismo tema en la cabeza, el estrés, los mil mini preparativos...