Ya os lo dije hace tiempo, en casa, la Nochebuena no era Nochebuena hasta que hacíamos reventar todos nuestros crackers de Navidad. Eran los protagonistas absolutos de la cena y semanas antes arrancaba la búsqueda desesperada de unos 50 crackers. Al primero que decía que iba a ir a Londres de visita en noviembre o diciembre, se le encasquetaba la...