Proyecto: una cocina pequeña abierta

Es indiscutible que las cocinas abiertas están ganando terreno. Sus ventajas son muchas, fomentan la convivencia entre los habitantes de un espacio, aumentan la luminosidad y sensación de amplitud, permiten una mejor distribución de los espacios, etc.

Aún así, hay quién se opone a este concepto, y es que los hábitos de las personas condicionan siempre la resolución de los espacios. Aunque nosotros tenemos que discutir varias objeciones que siempre se achacan a este tipo de cocinas.

1 – Olores. Siento deciros que en las viviendas pequeñas los olores se extenderán por igual con puerta o sin puerta. Lo que evitará la acumulación de olores será una buena ventilación y una buena campana extractora.

2 – Desorden. Una buena distribución de los espacios de almacenaje permitirá que todo esté ordenado. Lo más importante, dibujar una y otra vez la disposición de los armarios para pensar qué irá dónde y tener cada cosa bien guardada, pero a mano, para que no nos dé pereza luego guardarlo.

Esta cocina, cuyo aspecto anterior podéis ver más abajo, es un claro ejemplo de transformación. En origen, una cocina pequeña y estrecha, permite ahora que fluyan las personas mucho mejor. Varias personas pueden compartir el espacio simultáneamente incluso realizando distintas tareas. La mayoría de los armarios están en la parte inferior, bajo la isla y muy accesibles, para permitir guardarlo todo cuando no se está usando. Tres ventanas con distinta orientación permiten una ventilación natural constante. La campana es de alta gama para evitar olores… ¡y ruidos! y la zona de estar se ubica de espaldas a la cocina.

¡Os aseguro que es un concepto que fomenta la interacción en una casa!

Podéis ver el proyecto completo en nuestro portfolio. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.