Una casa para perderse en la Riviera italiana

Una casa para perderse en la Riviera italiana

Levantarse con unas magníficas vistas al mar o dormirse escuchando las olas chocar contra las rocas son placeres que muchas veces no sabemos valorar.

Si nos paramos a pensar, muchas de las cosas que nos pueden hacer felices son así, intangibles, sensoriales. Pues con esta reflexión nos trasladamos hoy a la Riviera italiana, a la casa de Emil Humbert y Christophe Poyet, dos arquitectos que han reformado una pequeña construcción que encontraron prácticamente en ruinas.

La vivienda tiene dos plantas, en la baja, totalmente abierta, encontramos el salón y la cocina y la planta alta tiene dos dormitorios y dos cuartos de baño. El estilo de esta casa es sencillo y elegante, el blanco es el color protanista en toda la construcción. Madera y bronce son los materiales más utilizados, líneas sencillas, originales rincones y un apovechamiento del espacio digno de estudio son las claves de este rincón sobre el mar.

Y lo más atractivo, una terraza de un blanco brillante,  semicubierta y abierta al mar. Un espacio para relajarse y no pensar. Eso sí que es un lujo, ¿no os parece?.

La sala de estar y la cocina ocupan un único espacio abierto. El blanco es el protagonista absoluto en toda la vivienda. El suelo, de madera y pintado a mano, funciona a la perfección con el sofá, del mismo color, diseñado por la pareja.

Para romper con la línea decorativa en blanco encontramos una estufa de esmalte y una mesa con el pie de madera oscura. Lámparas, tiradores, apliques y pequeños detalles en bronce y mimbre dan un aspecto elegante y sofisticado al conjunto.

A la planta superior, donde se encuentran los dormitorios y los cuartos de baño, se accede por una escalera que contiene un cajón en cada peldaño. Una solución más que original para ganar espacio.

Los dormitorios siguen la línea blanca y luminosa de la sala de estar. Las dos habitaciones tienen las camas sobre arcones hechos a medida y que hacen las veces de armario.

Dejamos lo mejor para el final. Justo antes de entrar a la casa se encuentra la terraza. La mitad está cubierta y la parte descubierta tiene un sofá a medida en forma de u. Un espacio abierto al mar, funcional y absolutamente único.

¿Qué os ha parecido la casa de verano de esta semana? porque a nosotras nos ha enamorado.

Encontramos esta casa en yatzer.com, con fotos de Francis Amiand

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