En esto de dormir hay gustos para todo. En mi caso, soy de las que les gusta dormir con la cama bien ajustada, las sábanas remetidas y mucho volumen de edredón. Otros prefieren que todo esté suelto y poder moverse con libertad. La ropa de cama es al dormitorio lo que la ropa al cuerpo: es con lo que lo vestimos y cubrimos, con lo que nos protegemos del entorno y es, además, un elemento importantísimo a la hora de dormir y descansar.


Foto: Isabel Escauriaza para Ebom

Por un lado está el tacto de las sábanas: algodón, lino, fibras, poliéster… En fin, todo un mundo por descubrir. Cuanto mejor sea la calidad del tejido, mejor se aclimata el cuerpo. Además, los tejidos nos aseguran resistencia y durabilidad, aparte de confort. Después está el tema del color. Los tonos claros, más luminosos, o tonos fuertes, para aportar mucha personalidad.

En mi caso soy de gustos clásicos, pero creo que lo bueno es poder tener ropa de cama al gusto y personalizada para quien la compra, tener a tu disposición numerosos modelos básicos. La selección de ropa de cama en 10xDiez responde a este objetivo, una amplia gama de básicos con muy buena calidad de materiales y en multitud de tamaños para poder elegir el que más se adecúe a cada caso.


Vía The Everygirl

Para mí, no hay nada como un edredón con su funda nórdica, y siempre en tonos blancos. Pero también en esto de la ropa de cama hay que tener en cuenta las tendencias. Y para quien busca estar a la moda en la decoración de la casa, y tener siempre la ropa de cama renovada las opciones son infinitas.

Para los que prefieren los estampados y los dibujos, el color verde en sus distintas variantes se impone. El estilo tropical y la presencia infinita de las plantas se han generalizado.


Vía H&M

También están los estampados florales que aportan alegría.


Vía Anthropologie

Y los dibujos geométricos, más de tendencia y con un aire actual.


Vía: 10xDiez

Y para quien busca un aire más étnico y desenfadado, los estampados tribales en tonos suaves son ideales.


Vía Urban Outfitters

Yo, aún así, me sigo decantando por el blanco…