Flores en casa: ¿frescas o secas?

Las plantas y las flores aportan vida a la decoración. Cuando tenemos la sensación de que a un espacio le falta alma, uno de nuestros primeros recursos es la «flora». Los elementos «vivos» tienen ese efecto, lo mismo en imágenes como fotografías o pinturas, como en la decoración. Pero no siempre es fácil disponer de flores frescas en casa.

Afortunadamente, hoy día disponemos de floristerías online con servicio a domicilio. Lo mejor, es que podemos elegir y tener el ramo en casa, en cuestión de horas.

Una opción es tener siempre flores frescas y luminosas, pero cuando eso falla, disponer de algún ramo seco ayuda a crear ambiente. En zonas en las que queremos crear una atmósfera más pausada, las plantas y ramas de tonos tierra relajan el entorno. Además, lo bueno es que nos durarán mucho tiempo, no requieren más cuidado que un paño seco para limpiar las ramas y nos van a permitir jugar con las composiciones.

A mí siempre me han encantado las flores, sobre todo en su entorno natural. Me entusiasman los jardines y los espacios verdes, y aunque creo que lleva mucho tiempo y muchos cuidados, me encantaría disponer de un pedacito de tierra para plantar flores (aunque como se me den igual que las plantas de interior…).

Claro que entiendo que las flores, como todo, requieren tiempo y dedicación. ¡Y eso es lo que nos falta a la mayoría! Así que disponer de flores en casa cuando uno las necesita es una gran ventaja, sin duda.

Ya sabéis que con esto de las flores las modas marcan mucho las tendencias. Ahora todo son ramas secas de eucalipto, craspedias, paniculatas y siemprevivas. Todas ellas son fantásticas, porque una vez secas conservan toda su belleza y potencial decorativo. Así que con ellas se pueden hacer composiciones permanentes.

Las podemos colocar en recipientes de vidrio, en cestas, en cubos metálicos, en macetas o incluso sin recipiente. Únicamente apoyadas.

Pero cuando lo que queremos es crear un elemento decorativo de más impacto, para una mesa de centro o para recibir en casa, entonces las flores frescas tienen mucho más potencial, porque transmiten toda la intensidad de su color y su frescura.

En este caso, como debemos ponerlas en agua tendremos que recurrir a un jarroncito, botella o incluso un vaso. Todos ellos sirven como recipientes.

Vosotros, ¿qué preferís? ¿flores secas o frescas? ¡Yo lo tengo clarísimo, pero no siempre se puede!

Todas las fotos: Isabel Escauriaza

1 Comentario
  • Laia
    Publicado el 13:07h, 18 enero Responder

    Hola Isabel!
    Las imágenes de tus posts son increíbles, ¡como siempre!
    Para mí, personalmente, la energía que desprende la intensidad del color de las flores frescas no tiene precio. Pero también es verdad que requieren de mucho cuidado y dedicación, y eso no siempre está al alcance de todos…
    Un abrazo!

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